Cabecera: Todo importa un pimiento
en la vida de Juanito Hortikenstein resplandece la norma de "...cualquier esfuerzo es un crimen porque todo gesto es un sueño inerte" y no obstante tiene el atrevimiento de mostrarnos su nueva exhibición de atrocidades...

Juanito Hortikenstein • Receta como página de inicio

Pimientos rellenos de creativos
Descripción:
Por favor no empujar, ya sé que estáis desesperados por otra de mis recetas, tranquilos por favor, comer no es tan importante como conspirar. Que el Estado no se de cuenta de vuestra hambruna, de vuestra lacrimógena desesperación.
Aquí estoy con otra ración de magia, para comer y luego poder cagar, pero por favor hablad bajo para que no se entere nuestra jodida Madre España. Hoy traigo un remedio para aliviar el dolor de vuestras heridas, bálsamo prohibido que calmará el ansia, el hueco y la pérdida. Hoy traigo una nueva pócima que los antiguos denominaban "Pimientos rellenos de creativos" y cuyos ingredientes son:

Ingredientes para un número aleatorios de personas:


  • 6 pimientos más o menos verdes.
  • 1 caja con 6 cabezas de creativos para rellenar.
  • Papel higiénico (no importa el número de capas, el culo no entiende de sofisticaciones).
  • Alcohol 96º.
  • Cosas inútiles que se guardan en los cajones y que puedan arder.
  • Cosas inútiles que se guardan en la cabeza y que deban arder.
  • Petardos y 1 bola de estrellitas artificiales (bonito nombre ¿verdad?)
  • Cinta aislante de color negro.
  • 18 mondadientes (extraño nombre ¿verdad?)

Elaboración (Fundamental tener cerca una barbacoa sin encender):

1.- Nos vamos de compras al fantástico Hipermercado Google, donde todo se encuentra, donde todo se esconde...



... preguntamos —perdón, tecleamos— por "Los mejores creativos" y compramos una caja de seis unidades. Preferentemente de la marca "Pimientos Caídos" de la compañóa "Europa Oscura", aunque cueste un poco más caro no debemos renunciar a la calidad.



2.- Pon los pimientos sobre la base, les damos un corte a unos dos centímetros de la zona del tallo (por donde se agarra a a planta)...



... y metemos los dedos para hundir hasta el fondo todo el interior del mismo, sin extraer ni desperdiciar la más mínima de las pepitas.


3.- Cortamos tiras de papel higiénico al estilo "juliana", si el nombre te recuerda a una antigua novia que te dejó por un jodido pinche de cocina de origen cubano, más motivos aún para cortar con placer sádico.



En un bol mezclamos las tiras de papel con las cosas inútiles que pueden y deben arder guardadas en los cajones y en la cabeza.



Añadimos un poco de alcohol. Dejamos reposar la masa. Si lo deseas y hasta ahora te habías reprimido, acerca la botella a tus orificios nasales e inspira lentamente los efluvios a noventa y seis grados. Comprobarás como te olvidas de Julia, del cubano y estarás bailando al son de "You are the worst thing in the world" del disco Inmolate Yourself del grupo Telefon Tel Aviv.




4.- Rellenamos los pimientos con la masa y lo cerramos con la cinta aislante.



Con la misma cinta adherimos los petardos al cuerpo del pimiento. Unos hacia arriba, otros hacia abajo, juntos o separados, verdes, rojos, húmedos o secos. Ya sabes que en el universo todo es relativo.
Ahora si es importante evitar la tentación de hacer lo mismo en tu cuerpo, y aunque probablemente te lo merezcas, déjalo para otro día pues resulta complicado hablar con un cadaver chamuscado y ebrio de alcohol de farmacia.


5.- Cogemos con cuidado las cabezas de los creativos y clavándoles dos palillos de dientes en los ojos y otro en la boca —ignora sus gritos—los fijamos al cuerpo explosivo del pimiento.



6.- Una vez repetida esta acción con los otros cinco pimientos los colocamos en forma radial sobre la bola de estrellitas artificiales que previamente hemos colocado en el centro de una sartén plana. Los creativos te mirarán con cara de odio —no es para menos— pero esto demuestra que vas por el buen camino, que en breve serás un gran no-cocinero.



7. Los colocamos sobre la parrilla de la barbacoa apagada y esperaremos a la oscuridad. Cuando se encienda a medias la estúpida bombilla de la luna habrá llegado el momento de la llama.



8.- Rociamos con alcohol la composición solar y le prendemos fuego.



Se ruega no hablar. Silencio. ¿Oyes los pimientos pedir clemencia?



9.- Mientras explotan los petardos, centellean las estrellitas y se queman los pimientos creativos, pensamos en la liberación de Palestina.




Presentación




Al día siguiente sacamos la sartén, la barbacoa seguramente habrá pasado una mala noche pensando en cómo coño sentía calor sin que a ella le hubiesen prendido fuego. A lo mejor tuvo fiebre.
Cojemos tierra de una maceta vacía, de la que nunca creció nada, pero que la guardamos como recuerdo para no olvidar que no se debe comprar en los supercien de chinos. Volcamos la arena sobre los restos de la hoguera hasta cubrir los cuerpos de los pimientos calcinados. Que bien sienta oficiar un enterramiento a las ocho de la mañana.



A continución colocamos sobre el montículo de tierra estéril la caja de creativos que resultó ser falsa, la habían imitado sustituyendola con una de arroz Brillante, cómo para fiarte de los de goooooogle. Por último clava el machete sobre la caja y mira como ondea la banderita con los colores de nada 11300 con el peñón al fondo.

Ya se encargarán las pavanas de devorarlo todo.


Nota del autor
Una pregunta que siempre me hago al preparar este delicioso plato,
¿si en la caja de creativos pone que son para relleno
por qué nunca se meten dentro?.



foto de un pimiento verde
Juan José Trujillo Reyes • 657 839 414 • 956 76 87 49
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